La ablación, esa tradición cruel

Posteado el 17/03/2010 por admin

Por Isabel Ginés con la colaboración de Carlos Gonga

La ablación se trata de una práctica muy arraigada en más de 28 países, la mayoría africanos. La ablación o mutilación genital femenina es práctica cultural y social que pone en peligro la salud de las niñas y adolescentes y que vulnera sus derechos como mujeres. Es una de las prácticas más atroces y una vulneración de los derechos humanos en contra de las mujeres, que sufren la mutilación de parte de sus genitales externos.

La mutilación genital femenina comprende todas las formas de amputación total o parcial de los órganos genitales femeninos externos. En culturas donde la ablación es aceptada, normalmente se practica con instrumentos rudimentarios y sin anestesia.

Este procedimiento puede producir hemorragias graves y problemas urinarios, y más tarde puede causar complicaciones en el parto y la muerte del recién nacido. En el mundo hay de 100 a 140 millones de mujeres y niñas que sufren las consecuencias de la ablación. Es una práctica que cada día provoca miles de muertes alrededor del mundo y se suele realizar principalmente en África y en Asia.

La edad con la que se suele practicar es entre los 4 y 10 años. La excisión de clítoris se trata de una tradición pre-islámica, y las causas consisten en una combinación de factores culturales, religiosos y sociales. Se considera que reduce el lívido femenino, ayudando a la mujer a resistirse a los actos sexuales ilícitos. Se garantiza también la castidad antes del matrimonio y también la fidelidad durante el mismo, para mantener la herencia cultural o para reforzar la fertilidad.

La ablación genital femenina causa daños irreparables, puede acarrear la muerte de la niña por colapso hemorrágico o por colapso neurogénico debido al intenso dolor y al traumatismo, así como infecciones agudas. Muchas niñas entran en un estado de colapso inducido por el intenso dolor, el trauma psicológico y el agotamiento a causa de los gritos.

Muchas mujeres que fueron sometidas a la ablación están luchando por poder erradicarla, como dice Vasatty Lachuta: “Queremos que nos permitan erradicar la ablación. Es posible erradicar la ablación desde el respeto a las culturas”. Uno de los rostros más conocidos que está luchando contra la ablación es la modelo africana Waris Dirie, que es una top model y una de las mayores activistas en contra de la mutilación genital femenina. En 2002 fundó su propia organización, la fundación Waris Dirie, para luchar contra la MGF. Esta top model fue mutilada genitalmente cuando tenía 5 años y, al conocer el problema tan cerca, está intentando ayudar a su erradicación. Como Waris Dirie dijo hace un tiempo: “Hay mucho que hacer, las mujeres tenemos que unirnos y los gobiernos que prohíban la mutilación tienen que impedir su práctica clandestina”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 1997 una declaración conjunta con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de la Población de las Naciones Unidas (UNFPA) contra la práctica de la ablación. En febrero de 2008 se hizo pública una nueva declaración con el apoyo de más organismos de las Naciones Unidas en la que se abogaba por un aumento de las actividades de promoción del abandono de la ablación. En esta declaración de 2008 se documentan nuevos datos acerca de la práctica recopilados a lo largo de los últimos diez años. Se destaca el reconocimiento cada vez más amplio de sus dimensiones legales y de su relación con los derechos humanos. Así mismo, se resumen las investigaciones sobre las causas de su persistencia, la forma de detenerla y sus efectos perjudiciales para la salud de las mujeres, las niñas y los recién nacidos.

En 2008 la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución sobre la eliminación de la mutilación genital femenina en la que se subrayaba la necesidad de una acción concertada en todos los sectores.

La mutilación genital femenina es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas, refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Así mismo, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física. El derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.

El gran problema de la MGF es que por la inmigración y la globalización se ha extendido y que actualmente se practique en más países. Numerosas entidades de todo el mundo están tratando de luchar mediante planes de educación de las mujeres, prohibición legal en el país y otras medidas con el fin de que se vaya erradicando.

El camino es arduo pero con ayuda de las grandes instituciones esperemos que poco a poco se expire esta práctica tan atroz.

1 Comments For This Post

  1. carolina Says:

    definitivamente malditas culturas, increible como pueden causarle tanto dañoo a tan solo una niñaa, como pueden violar los derechoss de las personas asi como asii i de por vidaa inauditoo…

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