Que Tim Burton es un genio nadie lo puede dudar viendo sus películas anteriores, pero la versión que ha hecho de “Alicia en el País de las Maravillas” es extraordinaria. La película está repleta de momentos sinceramente divertidos y algunos que dan realmente miedo, mezclados con toques de humor negro. Deja en el aire la tensión sexual no resuelta de Alicia y el sobrerero, de la que inevitablemente todos acaban hablando. La sensación al verla es descubrir la locura y la colorida extravagancia del film. Visualmente es muy buena, con unos gráficos excepcionales, rescatando el oscuro estilo burtoniano con las pinceladas de rebeldía y de color que ha añadido en esta película. Que Johnny Deep actúa como el sombrerero loco y con el carisma que tiene, hace una creación bizarra muy deliciosa. La sensualidad de la reina blanca con la maldad de la reina roja completan el cuadro de fascinación. Mia Wasikowska, para ser el primer papel grande de su vida, se mete perfectamente en el papel y logran hacer una interpretación estelar. Es un film para ir a ver, con una gran creatividad y un espléndido desarrollo.










