Amor sin ruta

Posteado el 14/05/2010 por admin

Por Isabel Ginés

El amor, esa incertidumbre donde damos a la otra persona la oportunidad de hundirnos o hacernos la persona más feliz del mundo.

El amor no es un te quiero en un mensaje aunque eso complementa la felicidad, es darlo todo sin pensarlo, dejar que otros piensen en ciertas cosas que dices o algo que estás loco, pero a la semana nadie ama y quiere pasar su vida con la otra persona, eso es de ilusos.

El amor es días, meses, se cuida y trabaja cada día, se folla, se ama, se quiere, se hace el amor, se lucha, se superan provocaciones, se evita la infidelidad, se sonríe, se llora… el amor es una adrenalina que sale cara pero barata, que te llena pero te vence.

El otro día estaba sentada tomándome una cerveza y vi dos personas enamoradas, porque se les notaba, se complementaban, él era joven y ella mayor, pero no les importaba, él mostraba su inmadurez y ella su sentido común, pero eran felices, besos, abrazos, a ella se le iluminaba la mirada… y una llamada y era su marido y al colgar un juramento de: lo dejaré, no me hace feliz. Esto tal vez lo juzguemos de inmoral pero para mí es amor, se equivocó y lo encontró en otro hombre que no es el que creía, tal vez no se amoral, pero todos debemos arriesgarnos si queremos.

Conozco gente que sale 1 mes y se aman se adoran, luego rompen y a la semana siguiente él tenía otra que le decía los mismos “te amo”  y “estaremos siempre juntos”.

No todos valoran bien el amor, ni saben jugarlo o quererlo, se venden a veces “para siempre” demasiado pronto, estamos tan necesitados a veces de alguien que nos quiera que lo damos todo sin saber por qué.

Yo conozco parejas que duran pese a kilómetros, diferencia de edad, pero son amores que son sinceros, aprovechan cada momento junto, se esfuerzan y vencen a la tercera persona que siempre aparece cuando ve la felicidad, yo los llamo carroñeros de felicidad, donde ven felicidad van para intentar molestar.

Casi todos nos quejamos del romanticismo, pero las películas de amor e historias de amor siguen siendo las más valoradas y vistas, todos han querido tener un chico como el de “un paseo para recordar”, un último beso como el de “un día inesperado” y una locura que dura pese al tiempo como en “diario de Noa” y aunque lo neguemos, buscamos el amor pero sólo hay un amor y ese no lo decides tú, siempre está el corazón primero, y para lograr el verdadero hay que tener muchos errores antes.

¿Quién no ha tenido ganas de gritarle a Meryl Streep “¡corre a buscarlo!” viendo la pick-up de Clint Eastwood girar a la izquierda por esa carretera tan lluviosa como mojadas estaban nuestras mejillas inundadas de lágrimas?

O historias mitológicas como la de Orfeo y Euridice:

Orfeo estaba desposado con la Ninfa Eurídice, de la que estaba profundamente enamorado.

Un día que ella estaba paseando por la orilla de un río, se encontró con el pastor Aristeo. Cautivado por su belleza, Aristeo se enamoró de ella y la persiguió por el campo.

Eurídice trató de escapar, pero mientras corría tropezó con una serpiente, que la mordió con su letal veneno. Abatido por su pérdida, Orfeo decidió viajar a los infiernos (de los que ningún mortal habría retornado jamás), para lograr que le fuera devuelta su esposa.

A Perséfone (Proserpina), reina del mundo subterráneo, le conmovió tanto su pena, que accedió a su petición a cambio de que no mirarse a Eurídice en el camino de vuelta a la luz. Pero a medida que se acercba el final de su viaje, Orfeo, no pudo evitar mirar hacia atrás para comprobar que su amada seguía junto a él. Al mirar se desvaneció ante su ojos y la perdió para siempre. Orfeo nunca se recuperó y vivió con ese sufrimiento el resto de sus días.

El amor siempre será una de las cosas con más incognitas, nunca sabemos cuándo termina sino cuándo empieza, si durará o no, si algo fallará, sólo se sabe esa sensación de felicidad eterna y esa sensación de vivir en una burbuja o esos escalofríos cuando oyes un te quiero a milímetros de tu cara y su cara… el amor simplemente algo que

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